martes, 20 de junio de 2017

8. Cambio de planes

Judas 3 RVC
 3 Amados hermanos, yo he tenido un gran deseo de escribirles acerca de la salvación que tenemos en común, pero ahora me encuentro en la necesidad de escribirles para rogarles que luchen ardientemente por la fe que una vez fue dada a los santos,

Probablemente Judas venía de una temporada de mucha revelación espiritual; seguramente había pasado un buen momento con el Señor (quien había sido su hermano carnal en esta tierra) y estaba rebosante de revelación para compartir con todas las iglesias. ¿Qué tenía para contarnos? No lo sabemos, ni lo sabremos nunca en esta tierra.

Algo había pasado, noticias alarmante habían llegado a sus oídos hacía poco tiempo, y se vio obligado a dejar de lado esa maravillosas revelaciones para repetir lo que su hermano había dicho décadas atrás, lo que Pedro había escrito en sus cartas, aquello sobre lo que también Pablo había alertado: luchar con todas las fuerzas por la fe, especialmente, estar alertas contra los falsos maestros que se estaban introduciendo por doquier.

Yo creo que no por casualidad Judas quedó en el penúltimo lugar del NT, aunque probablemente no haya sido el penúltimo en ser escrito, pienso que el Espíritu lo puso ahí para que estemos alertados en el tiempo inmediatamente antes del fin.

En estos tiempos particulares, debemos enfocar correctamente las prioridades, y esto significará muchas veces resignar temas o estudios o predicaciones por aquellos son más urgentes y necesarios. Esto es parte del "cambio de actitud" del que hablé hace un tiempo, pero es más. Es un cambio de temas, de enfoques, de enseñanzas; no un "cambio de Biblia", no un descuido de las verdades eternas de nuestra fe, sino un cambio de prioridades y enfoques.

Ya es demasiado tarde para dedicar mucho tiempo y esfuerzo a ciertos temas (por lo menos para la mayoría de nosotros); es necesario tener un enfoque muy preciso.

Quisiera ser más específico, pero entiendo que el Espíritu desea hablar personalmente a cada uno para decirle cuál es su propio enfoque y sus prioridades, que, aunque no son demasiado diferentes para uno y otro, tienen su particularidades. ¡Escuchemos su voz!

Danilo Sorti


7. Cuando los persigan en una ciudad…

Mateo 10:23 DHH
 23 Cuando los persigan en una ciudad, huyan a otra; pues les aseguro que el Hijo del hombre vendrá antes que ustedes hayan recorrido todas las ciudades de Israel.

Este pasaje tiene sin duda una aplicación literal, que se cumplió en parte durante los primeros tiempos del cristianismo, pero que será completamente cumplida luego del rapto. Sin embargo, entiendo que también tiene una aplicación "parcial" o "simbólica" o, mejor dicho, en nuestro aquí y ahora. Veamos primero el contexto literario unos versículos atrás:

Mateo 10:16 DHH
 16 "¡Miren! Yo los envío a ustedes como ovejas en medio de lobos. Sean, pues, astutos como serpientes, aunque también sencillos como palomas.

El contexto en donde ocurriría esta persecución es el del cumplimiento del ministerio encargado por el Señor a sus discípulos; es decir, que esta situación de tener que escapar a una ciudad y luego a otra se daría en medio de la predicación del Evangelio, es decir del servicio al Señor, y nada en el texto dice que debían dejar de predicar por la persecución. La estrategia era, si entiendo bien, que no insistieran donde decididamente no querían aceptarlos ni que "fueran a poner la cabeza en la boca del león", sino que simplemente siguieran ministrando en otro lugar.

Hay mucho campo para ministrar, hay mucha necesidad, así que, como dicen los movilizadores misioneros: ¿por qué alguien tiene que escuchar el Evangelio muchas veces mientras que otros no lo han escuchado ni una vez? Digo yo, ¿por qué insistir en quienes no quieren escuchar / recibir lo que Dios nos dio mientras hay muchos que van a estar dispuestos? Y creo que lo mismo también se puede aplicar en el ámbito "secular" de nuestros trabajos. ¡Que el Espíritu nos guíe para aplicar con sabiduría estas verdades!

Danilo Sorti


6. Espíritu de discusión

1 Timoteo 1:4-7 DHH
 4 ni presten atención a cuentos y cuestiones interminables acerca de los antepasados. Estas cosas llevan solamente a la discusión y no ayudan a conocer el designio de Dios, que se vive en la fe.
 5 El propósito de esa orden es que nos amemos unos a otros con el amor que proviene de un corazón limpio, de una buena conciencia y de una fe sincera.
 6 Algunos se han desviado de esto y se han perdido en inútiles discusiones.
 7 Quieren ser maestros de la ley de Dios, cuando no entienden lo que ellos mismos dicen ni lo que enseñan con tanta seguridad.

1 Timoteo 1:7 NTV
 7 Quieren ser reconocidos como maestros de la ley de Moisés, pero no tienen ni idea de lo que están diciendo a pesar de que hablan con mucha seguridad.

Tito 3:9 DHH
 9 Pero evita las discusiones tontas, las leyendas acerca de los antepasados, las discordias y las peleas por cuestiones de la ley de Moisés. Son cosas inútiles y sin sentido.

Un espíritu tal de discusiones interminables fue soltado sobre Argentina en los últimos años, y especialmente durante el año pasado. No hace falta explicar más, el que es espiritual entenderá perfectamente de lo que estoy hablando.

El asunto es que lamentablemente algunos de nuestros hermanos siguen enganchados en tal espíritu, que muta de contenido y de enfoque, pero no en esencia.

Esto no es nuevo ni es prerrogativa de un contexto nacional puntual, desde las épocas bíblicas existe, pero de tanto en tanto se manifiesta con mayor intensidad. Por eso creí necesario hacer este comentario, para evitar ser contaminados por él (lo cual ocurre muy fácilmente, como una "santa indignación" ante una injusticia o pecado, que puede ser perfectamente válida en sí misma) y para que rescatemos en oración y guerra espiritual a los hermanos que siguen presa de él. Seguramente conocemos algunos. Sin ellos, el cuerpo de Cristo está incompleto.

Danilo Sorti


5. Esperanzas

1 Juan 3:1-3 RVC
 1 Miren cuánto nos ama el Padre, que nos ha concedido ser llamados hijos de Dios. Y lo somos. El mundo no nos conoce, porque no lo conoció a él.
 2 Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser. Pero sabemos que, cuando él se manifieste, seremos semejantes a él porque lo veremos tal como él es.
 3 Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo, así como él es puro.

Las esperanzas de la Biblia no son simplemente bonitas declaraciones, o algo que ocurrirá en el futuro y que no tiene mucho que ver con mis problemas de aquí y ahora. Las esperanzas cristianas constituyen la fuerza de santificación del creyente, y la santificación es el paso previo a la bendición y la autoridad en esta tierra, aquí y ahora.

Las esperanzas dadas en la Palabra no deben ser menospreciadas, no deben ser relegadas a simplemente recordarlas de vez en cuando, deben estar siempre presentes porque su poder es no solo para el futuro sino para el aquí y ahora.

Las corrientes cristianas que descuidan o simplemente niegan las esperanzas del futuro, como el arrebatamiento, la venida de Cristo en gloria, nuestra vida en el cielo, etc., están destruyendo la santidad de la iglesia, y consecuentemente su poder (claro, además del error doctrinal); queriendo enfocar el servicio cristiano en impactar la sociedad en el aquí y ahora (que ES SIN DUDA una parte fundamental del ministerio cristiano, aunque no todo) finalmente logran lo contrario. ¡Ni la más pequeña letra que Dios ha dejado en Su palabra es despreciable!

¡Espíritu Santo, afírmanos en las esperanzas que has dejado en Tu Palabra!

Danilo Sorti


4. Un cambio de enfoque

Lucas 21:28 RVC
 28 Cuando esto comience a suceder, anímense y levanten la cabeza, porque su redención estará cerca.»

Podemos discutir si este pasaje está hablando a los santos antes del arrebatamiento o antes de la segunda venida, pero más allá de eso creo que está expresando una verdad aplicable en ambos casos: en el tiempo del fin, cerca ya del desenlace, es necesario un cambio de actitud.

Aquello que "nos servía antes" como iglesia, métodos, formas, estructuras, aplicaciones específicas de la Palabra; puede ser que "no sirva" ahora. No es que haya sido necesariamente malo o incorrecto, pero no se aplica en este tiempo.

Aún más: los énfasis y los contenidos de la enseñanza evangélica "tradicional" probablemente no sean los más apropiados, no que haya que "cambiar" el Evangelio, sino que hay que cambiar los enfoques, las prioridades. Inevitablemente no podremos enseñar / aprender todo, ¿qué es lo más urgente hoy? O, más exactamente, ¿qué será lo que el Espíritu necesita que yo (mi célula, mi iglesia) aprenda ahora? ¿Cómo habremos de ministrar? ¿Cómo nos organizaremos? ...

"...anímense y levanten la cabeza..." implica, por sobre todo, un cambio de actitud, de enfoque; dejar de afligirnos por "lo que dicen, lo que piensan, lo que dirán", dejar de preocuparse por quién se enoje y ocuparse por qué nos está diciendo el Único que tiene derecho a juzgarnos.

Y por sobre todo, un sentido de urgencia: el tiempo es muy breve, lo que debamos hacer como iglesia tenemos que hacerlo ahora; la predicación, la evangelización, la enseñanza, en fin, sea lo que sea que el Señor nos haya dado como mandato a cada uno. No falta mucho, ¡no podemos desperdiciar ni un segundo!

Danilo Sorti