martes, 20 de junio de 2017

17. Llevar la carga

Gálatas 6:1,2 RVC
1  Hermanos, si alguno es sorprendido en alguna falta, ustedes, que son espirituales, restáurenlo con espíritu de mansedumbre. Piensa en ti mismo, no sea que también tú seas tentado.
2  Sobrelleven los unos las cargas de los otros, y cumplan así la ley de Cristo.

La carga que se nos pide llevar es la carga de las debilidades y pecados de nuestros hermanos, no en el sentido de tolerar o aceptar cualquier cosa, sino más bien en el sentido de corregir con amor y paciencia; hoy, mañana, pasado mañana…

La verdadera lucha, de la que hablábamos hace unos días, tiene que ver principalmente con vencer el pecado y la tentación; cuando podemos lograr esto el sufrimiento se puede sobrellevar con el poder de Cristo, las privaciones y necesidades son suplidas por Su Espíritu y los imposibles son enfrentados por el Dios que todo lo puede.

Nos enseñaron durante mucho tiempo a luchar individualmente contra el pecado, cuando no a directamente apartarnos de los hermanos visiblemente pecadores. Lo cierto es que debemos ayudarnos con eso, y repito, ayudarnos no es clavarnos las espadas mutuamente ni menos aún hacer la vista gorda.

Se requiere aquí un pacto entre hermanos: ofrecer ayuda con amor y verdad, con paciencia pero requiriendo cambios; y estar dispuestos a aceptar la ayuda ofrecida. Por encima de todo, debemos aceptar que somos llamados a vivir en santidad práctica, no solo posicional; que la gracia de Cristo no es un chicle que se pueda estirar tanto como se quiera y que el pecado es mucho más terrible de lo que solemos pensar. ¡Que el Señor nos ayude a aplicar Sus principios!

Danilo Sorti



16. Urgencia para escribir

Judas 3 RVC
3  Amados hermanos, yo he tenido un gran deseo de escribirles acerca de la salvación que tenemos en común, pero ahora me encuentro en la necesidad de escribirles para rogarles que luchen ardientemente por la fe que una vez fue dada a los santos,

Judas tenía un buen tema en mente, realmente había algo muy interesante que compartir; algunas revelaciones sobre el poder de la cruz, testimonios de sanidad a través de Cristo, nuevas profundidades de la obra redentora… De verdad que era un tema de mucha riqueza espiritual. Pero no pudo hacerlo, algo más urgente golpeaba a la puerta.

La fe, la forma de enseñanza que los apóstoles habían transmitido estaba gravemente en peligro. Me atrevo a decir que no tendríamos nosotros hoy la Biblia ni la herencia cristiana si ellos no hubieran luchado ardientemente por la fe.

Durante la guerra es necesario abstenerse de muchas cosas; no es el tiempo para buscar comodidades, palabras bonitas, mensajes que endulzan el oído. Durante la guerra las cosas no van bien, no es el momento para querer escuchar solo buenas noticias, ¡hay que escuchar la realidad, por más dura que sea! Durante la guerra habrá muchos que caigan al lado nuestro, y no podremos detenernos a llorarlo, deberemos seguir avanzando, porque solo si alcanzamos la meta podremos tener esperanza de volver a rescatarlos.

Este es el tiempo de una dura lucha por la fe, quizás tanto o más que la de los tiempos de Judas. La fe que una vez fue dada, pero no digo las enseñanzas que recibimos de nuestra primer iglesia o de la denominación. En el mejor de los casos, son recortes parciales de la verdad completa, me refiero a la fe que aún debe ser completamente restaurada. Es decir, estamos luchando por defender algo que todavía no tenemos en su plenitud.

Hoy el Espíritu nos exhorta a tomar todas las armas y hacernos la firme disposición de luchar sin vuelta atrás, sin mediocridades, sin rendirnos. No hay un camino fácil en el Evangelio, pero la mayor seguridad y gozo que podamos tener está, precisamente, en el camino más peligroso y escabroso, porque es ahí donde batallamos codo a codo con el Señor.

Danilo Sorti


15. Vasos de barro necesitados

Lucas 10:8-12 DHH
 8 Al llegar a un pueblo donde los reciban, coman lo que les sirvan;
 9 sanen a los enfermos que haya allí, y díganles: reino de Dios ya está cerca de ustedes.
 10 Pero si llegan a un pueblo y no los reciben, salgan a las calles diciendo:
 11 el polvo de su pueblo, que se ha pegado a nuestros pies, lo sacudimos como protesta contra ustedes! Pero sepan esto, que el reino de Dios ya está cerca de ustedes.
 12 Les digo que en aquel día el castigo para ese pueblo será peor que para la gente de Sodoma.

¡Qué increíble es que el glorioso Evangelio ha sido depositado en estos "vasos de barro"! ¡Y qué terrible es la autoridad dada a estos mismos vasos!

Hagamos un poco de historia: los discípulos de Lucas 10 eran 72 (o 70 según algunas variantes textuales, que indicaba el número total de naciones que creían que existían en esa época), seguramente no tenían más de dos años de estar con Cristo, probablemente menos, y ya estaban siendo comisionados con la autoridad tanto de bendición como de terrible juicio, aunque no propiamente por ellos sino por la respuesta al mensaje de ellos.

¡Qué terrible! Es la respuesta que la gente da al mensaje de estos vasos de barro lo que va a determinar su destino futuro. El maravilloso Vino de Dios se transmite a través de tan humildes recipientes.

Cualquiera podría ver un montón de imperfecciones en un vaso de barro, además de su evidente fragilidad. Haciendo una muy pobre comparación, sería como si se sirviera en un vasito descartable de mala calidad un, por ejemplo, Catena Zapata Estiba Reservada, o Felipe Rutini Blend o Volturno Cabernet Sauvignon-Malbec (bueno, no soy experto en vino, simplemente es lo que encontré en Internet...). Seguro que algún mendocino o San Juanino se estaría retorciendo de solo pensarlo...

Bueno, el precio del Evangelio es infinitamente superior al de esos vinos y el "deprecio" de los recipientes, bueno, mucho más bajo...

Al rechazar el recipiente, se rechaza el contenido; y por cierto que la vasija es "justificablemente" rechazable para los humanos... pero no para Dios.

¿Qué podemos decir? Creo que deberíamos cuidarnos de no ser innecesariamente rechazables para los otros, pero inevitablemente lo seremos y así está estipulado en los cielos, por lo que tampoco debemos ser tan "accesibles" que violemos la moral bíblica. Y además, ¿cómo andamos por casa?

Vez tras vez hemos rechazado, nosotros, vasijas que, de verdad, eran muy feas, pero en las cuales Dios había derramado un vino preciosísimo.

¡Señor, permitinos ver con Tus ojos el Vino Nuevo que has puesto en simples vasos de barro!


Danilo Sorti


14. No hay murallas de separación

Gálatas 3:25-29 DHH
 25 Pero ahora que ha llegado la fe, ya no estamos a cargo de ese esclavo que era la ley,
 26 pues por la fe en Cristo Jesús todos ustedes son hijos de Dios,
 27 ya que al unirse a Cristo en el bautismo, han quedado revestidos de Cristo.
 28 Ya no importa el ser judío o griego, esclavo o libre, hombre o mujer; porque unidos a Cristo Jesús, todos ustedes son uno solo.
 29 Y si son de Cristo, entonces son descendientes de Abraham y herederos de las promesas que Dios le hizo.

Quiero que veamos el versículo 28. Lo que Pablo está diciendo resultaba tremendamente revolucionario en un mundo profundamente dividido como el de su época. Las brechas (hoy se puso de moda la palabra "grieta") que separaban a esos grupos sociales, los estereotipos y las enemistades mutuas eran enormes; pero todo eso quedaba cerrado gracias a la obra de Cristo y por la acción de Su Espíritu, y por lo tanto, ya no tenía vigencia en Su Cuerpo, es decir, la Iglesia... ¿o sí?

Bueno, digamos que sí. La obra perfecta y completa de Cristo necesitaba todavía expresarse entre ellos, como lo necesita hoy.

Quiero ser franco: nunca he sido partidario de que debamos estar "todos juntos y amontonados" porque sea "políticamente correcto" y no nos haga sentir "discriminadores". La realidad es que, al venir de tan distintos trasfondos y tener tan distintas historias e incluso visiones de ministerios, muchas veces lo más conveniente y productivo para el Reino es que estemos en iglesias distintas, que puedan así atender específicamente a las necesidades y llamados de cada grupo humano. En otra oportunidad podremos charlar si este es el modelo perfecto o es un paso intermedio hasta que lleguemos a una unidad completa, inmediatamente antes de la venida del Amado.

Hecha esta salvedad, he visto como todavía en distintos ámbitos y sociedades la mujer sigue estando relegada en sus dones y ministerios, menospreciada en su llamado por los que hasta ahora tienen la autoridad (dada solamente por gracia, aunque suelen pensar que es por mérito propio). Por supuesto, no me refiero al mundo musulmán, me refiero a nuestros paìses, aquí y ahora.

Y también creo que hay roles que son más difíciles para la mujer, así como hay otros que son más difíciles para los hombres (aunque queramos aparentar que podemos hacer bien todo...), pues precisamente por eso Dios creó de SU MISMA Y ÚNICA IMAGEN dos géneros, no uno. JAMÁS la imagen de Dios estará completa con uno solo, JAMÁS el liderazgo de Su Cuerpo será completo si solamente una visión (la masculina normalmente) es la que se aplica, y si el liderazgo y ministerio de la Iglesia no está completo, JAMÁS la Novia llegará a ser lo que tiene que ser para ser llevada por Cristo.

Esto quiere decir dos cosas: inevitablemente (y rápidamente) el Espíritu levantará el liderazgo de la mujer, como ya lo ha venido haciendo desde hace tiempo, para que esté dode debe estar: uno al lado del otro, como fue el diseño original. Y también inevitablemente (y, rápidamente), las iglesias que no acepten esto perderán el mover del Espíritu, sufrirán divisiones (y no por culpa de Satanás sino ENVIADAS directamente por Dios) y terminarán muriendo de muerte natural... si es que no se quedan mirando hacia el cielo mientras el resto de sus hermanos son arrebatados...

Para concluir, quiero citar un párrafo de un libro profético que recomiendo, "La antorcha y la espada", de Rick Joyner:

"Es porque muchos honraron solamente a los padres y no también a las madres, que sus frutos no permanecieron por mucho tiempo en la Tierra. Debes honrar a los padres y a las madres para dar a luz hijos e hijas. Nadie que no vea la gloria en los hijos puede verme como soy. Tengo la sabiduría de los siglos y la sabiduría del nuevo nacimiento. Es la sabiduría de los padres y las madres, de los ancianos y los jóvenes, la que sigue el camino de la vida."

La iglesia ha tenido muchos padres, ¡pero cualquiera que sea padre sabe que somos bastante deficientes a la hora de criar hijos, especialmente cuando son pequeños! No es distinto en la iglesia, ¡y qué liberador resulta saber que hay una madre que puede hacer muchas cosas mejor que nosotros! Tampoco es distinto en la iglesia.

¡Oh Espíritu, levanta las madres de este tiempo, permite que sean reconocidas y valoradas como tales, y que en unidad, respeto y valoración mutua completemos TU obra!

 Danilo Sorti


13. ¿Satanás bíblico?

Lucas 4:9-13 DHH
 9 Después el diablo lo llevó a la ciudad de Jerusalén, lo subió a la parte más alta del templo y le dijo:
—Si de veras eres Hijo de Dios, tírate abajo desde aquí;
 10 porque la Escritura dice:
 mandará que sus ángeles
 te cuiden y te protejan.
 11 Te levantarán con sus manos,
 para que no tropieces con piedra alguna.
 12 Jesús le contestó:
—También dice la Escritura: No pongas a prueba al Señor tu Dios.
 13 Cuando ya el diablo no encontró otra forma de poner a prueba a Jesús, se alejó de él por algún tiempo.

Creo que en ninguna otra parte de la Biblia lo vemos a Satanás "tan bíblico" como aquí, ¡pero sin embargo el Señor lo reprende igual! ¿Acaso no estaba citando las Escrituras textualmente? De hecho, lo que está diciendo en estos versículos muy bien podría ser el texto principal de muchas de nuestras predicaciones contemporáneas.... caramba... ¡me parece que tenemos un problema!

La cita sería textual excepto por una pequeña frase. Francisco Lacueva observa que el Adversario está omitiendo la expresión: "por dondequiera que vayas (según DHH, "en todos tus caminos" según RVC Salmo 91:11,12). Y esto podría no decir mucho si no fuera que la protección no viene "porque sí", sino "en el camino", es decir, en el proceso hacia una meta, que partió de estar "al abrigo del Altísimo" (v. 1), es decir, en Su consejo y Su guía.

Con un cambio muy sutil, realmente muy sutil, Satanás estaba extendiendo la promesa de Dios a cualquier circunstancia, desvinculándola del contexto en el cual fue dada.

Si el Adversario predicara un sermón a partir de ese pasaje pasaría casi desapercibido el engaño para la mayoría de los cristianos hoy, porque tanto nos hemos acostumbrado a promesas baratas, sin exigencias y sin propósito ulterior más allá de la bendición en sí.

Ofrecer bendición sin más exigencia no solo NO TRAE la bendición prometida sino que es proclamar una de las más elaboradas mentiras diabólicas que pueda existir. Ofrecer bendición "en el camino" del propósito de Dios, de la obediencia, el servicio y la santidad, SI TRAE las bendiciones anheladas.

Danilo Sorti