miércoles, 13 de abril de 2022

825. Un censo impío – II

 Mateo 2:16-18 RVC

16 Cuando Herodes vio que los sabios lo habían engañado, se enojó mucho y, calculando el tiempo indicado por los sabios, mandó matar a todos los niños menores de dos años que vivían en Belén y en sus alrededores.

17 Se cumplió así lo dicho por el profeta Jeremías:

18 «Se oye una voz en Ramá; gran llanto y gemido: es Raquel, que llora a sus hijos, y no quiere ser consolada, porque ya no existen.»

 

Uno diría que este episodio no tiene nada que ver con los censos, pero en el relato paralelo de Lucas leemos que algún tiempo antes había ocurrido uno ordenado por Augusto César, precisamente el motivo por el cual José y María se encontraban en Belén. De nuevo tenemos la asociación con la muerte, y muerte violenta.

 

2 Crónicas 2:17-18 RVC

17 Salomón censó a todos los extranjeros que había en Israel, después del censo que había hecho David, su padre, y se encontró que eran ciento cincuenta y tres mil seiscientos hombres.

18 A setenta mil de ellos los apartó para llevar cargas; a ochenta mil los puso como canteros en la montaña, y a tres mil seiscientos los puso como capataces para hacer trabajar a la gente.

 

Los cristianos suelen ver con buenos ojos el episodio de la construcción del Templo y lo que ello significó para Israel, así como el poderío que Dios le dio a Salomón, pero “no es oro todo lo que reluce”. Los extranjeros que vivían en Israel debían ser los “misioneros” que al volver a sus tierras contaran cuán maravilloso resultaba para una nación vivir bajo las leyes de ese Dios, pero gracias a Salomón lo que transmitieron no fue exactamente eso… Supongo que la imagen que se habrán llevado es la de un Dios exigente y aprovechador.

 

Sin dudas que esos extranjeros, o sus hijos, tuvieron mucho que ver luego cuando el pueblo le pide a Roboám, hijo de Salomón, que alivianara su carga, y al no obtener una respuesta favorable, provocara la escisión de la nación.

 

Tarde o temprano, las consecuencias de este censo no fueron buenas tampoco.

 

2 Crónicas 25:5 RVC

5 Amasías reunió a los de Judá y puso jefes de millares y de centenas sobre todo Judá y Benjamín, según el orden de sus familias. Además, levantó un censo de todos los hombres mayores de veinte años, y se encontró que había trescientos mil capaces de ir a la guerra y de empuñar lanza y escudo.

 

Amasías fue un buen rey, pero no del todo. Luego de hacer este censo y, viendo que las fuerzas no le alcanzarían, pretende contratar a soldados israelitas:

 

2 Crónicas 25:6-10 RVC

6 Además, contrató a cien mil israelitas aguerridos, a los que pagaba un sueldo de tres mil trescientos kilos de plata.

7 Pero vino un hombre de parte de Dios, y le dijo: «Su Majestad, no conviene que el ejército de Israel lo acompañe, porque el Señor no está con los israelitas ni con ninguno de los efraimitas.

8 Si Su Majestad decide hacerlo así, e insiste en entrar en combate, Dios lo hará caer derrotado delante de sus enemigos, porque Dios tiene el poder de ayudar y de derrotar.»

9 Pero Amasías le dijo al hombre de Dios: «¿Y qué va a pasar con los tres mil trescientos kilos de plata que le he pagado al ejército israelita?» Y el hombre de Dios respondió: «El Señor puede dar a Su Majestad mucho más que eso.»

10 Entonces Amasías apartó a su ejército del ejército efraimita que había venido en su ayuda, y les ordenó que se fueran a sus casas. Ellos se enojaron grandemente contra Judá, y encolerizados volvieron a sus casas.

 

Afortunadamente escucho al profeta y enmendó su error, aunque perdió tres mil trescientos kilos de plata, lo cual equivaldría más o menos al salario (básico) de unos 930.000 jornaleros durante un año. ¡No es poco dinero!

 

Amasías obtuvo la victoria en la guerra, pero finalmente cayó en la idolatría y quiso luchar contra Israel, precisamente el pueblo que había quedado muy enojado por haber sido rechazados, ¡otra vez rechazados por un rey de Israel!

 

Hechos 5:35-37 RVC

35 luego dijo: «Varones israelitas, piensen bien en lo que van a hacer con estos hombres.

36 Hace ya algún tiempo, se levantó Teudas, quien se jactaba de ser alguien, y logró que se le uniera un grupo como de cuatrocientos hombres; pero lo mataron, y todos los que lo seguían fueron dispersados y exterminados.

37 Después, cuando se hizo el censo, se levantó Judas el galileo y logró que muchos del pueblo lo siguieran. Pero también lo mataron, y todos los que lo seguían fueron dispersados.

 

Tanto Teudas como Judas se levantaron contra el Imperio Romano alrededor de los días del censo, y ambos dejaron una estela de muerte y finalmente, fracaso.

 

 

Aunque no vemos muchos censos explícitamente mencionados en la Biblia, las pocas referencias que hay bastan para rodearlos de una imagen muy negativa. Sus consecuencias, cuando se realizaron fuera de la voluntad y el expreso mandato divino, nunca fueron buenas. De alguna manera trajeron problemas, opresión y muerte. En II Samuel 24 Dios quiso mostrar claramente lo terrible del hecho. Ninguno de los reyes de Israel llegó a ser como David, a pesar de sus grandes errores, por eso, Dios tenía que castigarlo de manera notoria, para que los otros no los repitieran. No tenemos registros de cuántos censos hubo efectivamente durante los tiempos bíblicos, la Palabra nos muestra solo esos, pero el mensaje que nos deja el Espíritu resulta claro.

 

En este final de los tiempos, hay un “censo” más que se menciona proféticamente, aunque no figure con tal nombre:

 

Apocalipsis 13:16-17 RVC

16 Además, hizo que a todos, grandes y pequeños, ricos y pobres, libres y esclavos, se les pusiera una marca en la mano derecha o en la frente,

17 y que nadie pudiera comprar ni vender si no tenía la marca o el nombre de la bestia, o el número de su nombre.

 

En las diversas visiones y sueños que he escuchado sobre el tema, normalmente vemos que se toma registro de las personas que son marcadas, por lo que aquí tenemos una especie de censo, y en realidad, tener a las personas chipeadas con un pequeño transistor es un “censo instantáneo”, no solo del número de habitantes, sino de todas y cada una de sus actividades y transacciones.

 

Así que, si alguien quiere saber cuál es el “objetivo oculto” de este censo, claramente se trata del control. Bien, no podemos decir todavía que estemos en el contexto de Apocalipsis 13, pero hacia allí pretenden ir.

 

 

Danilo Sorti

 

 

lunes, 11 de abril de 2022

824. Un censo impío – I

2 Samuel 24:10-13 RVC

10 Pero después de haber censado al pueblo, David se sintió muy apesadumbrado y fue a decirle al Señor: «He cometido un grave pecado. Te ruego, Señor, que perdones a este siervo tuyo por haber sido tan necio.»

11 Al día siguiente, cuando David se levantó, la palabra del Señor vino a Gad, el vidente de David, y le dijo:

12 «Ve y dile de mi parte a David: “Yo, el Señor, te doy a elegir una de tres cosas. Haré lo que tú elijas.”»

13 Gad fue a ver a David y le dio el mensaje del Señor. Le dijo: «¿Quieres que haya siete años de hambre en tu tierra? ¿O prefieres huir de tus enemigos durante tres meses? ¿O prefieres que haya en tu pueblo tres días de peste? Piénsalo bien, pues debo llevar una respuesta a quien me envía.»

 

Un censo puede parecer algo muy normal y común en nuestra época, pero, evidentemente, Dios no piensa lo mismo, ¿por qué? ¿Qué hay detrás de una acción con un “simple y aparente” propósito administrativo y de adecuación de la gestión pública? ¿Han cambiado las cosas desde los tiempos bíblicos al presente? Veremos…

 

Éxodo 30:11-16 RVC

11 El Señor habló también con Moisés, y le dijo:

12 «Cuando hagas un recuento del número de los hijos de Israel, una vez que los hayas contado cada uno de ellos deberá darme a mí, el Señor, el rescate de su persona. Así no habrá mortandad entre ellos.

13 Todo aquel que sea contado deberá pagar cinco gramos de plata, que es la mitad del peso oficial del santuario. La ofrenda al Señor será de cinco gramos de plata.

14 Todo el que sea contado y que tenga más de veinte años de edad, deberá dar esta ofrenda al Señor.

15 Al dar la ofrenda al Señor para la expiación de personas, ni el rico dará más de cinco gramos de plata, ni el pobre dará menos.

16 Recibirás de los hijos de Israel el dinero de las expiaciones, y lo entregarás para el servicio del tabernáculo de reunión. Esto será para los hijos de Israel un memorial delante del Señor, para que se haga la expiación por ellos.»

 

Unos cuatrocientos años antes, Dios ya había dejado bien en claro que un censo exponía a la población a la muerte. Esto era muy serio, extraño para nuestra mentalidad moderna, pero evidentemente no para esa época. Se supone que David debía saberlo, pero no es la primera vez en donde lo encontramos “metiendo la pata” pero “bien metida”.

 

No vemos que se requiera de la gente ningún sacrificio de animales o algo oneroso. Aunque el valor de los metales cambia, 5 gramos de plata, al día de hoy, no resulta nada imposible de pagar para prácticamente nadie, excepto los que se encuentren en una situación de verdadera miseria. Equivalía más o menos a la mitad o un tercio de lo que sería el ciclo romano, que nos resulta tan familiar en las páginas del Nuevo Testamento, por ejemplo, y que era el salario básico de un día de trabajo.

 

Sin embargo, no tenemos que pensar en esta plata en un sentido “monetario”, es decir, dinero que se usaría para pagar sueldos o insumos. El versículo 16 indica que se debía entregar al servicio del Tabernáculo y constituiría un “memorial”. Evidentemente, se debía hacer algún tipo de artefacto en metal o usar en algo que fuera necesario, quizás algunos utensilios. De hecho, el Tabernáculo debía ser hecho con ofrendas específicas así que probablemente no podría usarse para la construcción de los muebles o estructuras, que ya estarían hechas, sino de los utensilios que se usarían siempre y terminarían desgastándose con el tiempo. Entonces, quedaría una “memoria” del censo delante de Dios y oficiando en el Tabernáculo que servía para acercar a los israelitas al Eterno.

 

¿Cuál era el objetivo de un censo? Claramente, saber con cuánto poderío contaba el reino, cuan fuertes eran y cuánta capacidad tenían, o viceversa: cuán débiles eran y cuánta capacidad no tenían. De esa manera, podían compararse con otros reinos vecinos y hacer estimaciones en caso de guerras, invasiones, economía, etc. Bueno, todo perfectamente lógico… si no fuera que esas cuestiones ellos debían dejarlas en manos de Dios y solamente obedecer Su voz y avanzar (o no) por fe.

 

Claramente, David en un momento de necedad, quiso saber con cuánta fuerza humana contaba, ¡justamente él que había visto el poder milagroso del Señor librándolo una y otra vez de situaciones totalmente imposibles! Bueno, la consecuencia, que seguimos leyendo en II Samuel 24, fue que Dios redujo la población de guerreros en Israel a través de una plaga.

 

Un censo es también un instrumento de opresión, servía, y sirve, para establecer impuestos y controles. Cuando el Faraón “contó” que los israelitas se habían multiplicado tanto, estableció una política infanticida.

 

Isaías nos muestra la relación entre los “censos” y la opresión, en este caso, babilónica (del Imperio):

 

Isaías 33:18-19 RVC

18 En tu corazón te imaginarás el espanto, y dirás: «¿Qué pasó con el escriba? ¿Y qué fue del que pesaba el tributo? ¿Y dónde quedó el que censaba las grandes torres?»

19 Ya no verás a ese pueblo arrogante, de lenguaje difícil y entrecortado, que te era tan difícil comprender.

 

El Censo no es solamente una herramienta de orgullo nacional, sino también de opresión. Y en todo caso, algo muy lejos de la fe en Dios.

 

Es claro que cumple funciones importantes, y el Señor mismo no lo prohíbe, pero debía ser hecho por indicación expresa de Él y de tal forma que toda la nación supiera de qué se trataba, cuál era el peligro que implicaba y que de ninguna manera debían confiar en sus propias fuerzas (o falta de ellas) sino en su Hacedor. Un censo fuera de tiempo o sin la forma correcta, resultaba mortal.

 

Aunque los tiempos han cambiado mucho desde hace 3.400 años a esta parte, el corazón humano y sus motivaciones no. En todo caso se han vuelto más “sofisticadas”, pero no son en esencia diferentes. Y por eso mismo, un censo no es algo que Dios simplemente “deje pasar”, porque no se trata solamente de las cuestiones y motivaciones humanas que siguen tan vigentes hoy como en ese entonces, sino que literalmente se abren portales del reino de las tinieblas sobre las naciones cuando se realizan censos fuera de la voluntad del Señor y con eso se da paso a espíritus de muerte. Es lógico: cuando las naciones piensan “enorgullecerse” en cuántos habitantes tienen, las tinieblas toman oportunidad para “recortar” ese motivo de orgullo. Un censo fuera de la voluntad de Dios trae muerte, y aunque no debemos esperar necesariamente que ocurra una plaga de proporciones como las que sufrió David, la muerte tiene más puertas abiertas para manifestarse.

 

Al momento de escribir este artículo Argentina se encamina a un censo en pocas semanas. Qué se va a hacer con dicha información es algo muy cuestionado desde distintos ámbitos sociales. Tenemos malos ejemplos de censos hechos por gobiernos socialistas que han dado oportunidad a expropiaciones o avances sobre los bienes de las personas. Además, el “censo digital” solicita datos que legalmente no pueden ser solicitados. Bueno, no me voy a explayar porque el tema está siendo suficientemente explicado por los profesionales, solo recordar que la autoridad última de una nación no corresponde al gobierno sino a los ciudadanos.

 

Si desde el punto de vista humano este censo tiene tantas dudas y tantas sospechas legítimas, ¿qué nos queda desde el punto de vista espiritual? Digamos que si hasta ahora los censos han estado fuera de la voluntad divina, o al menos, fuera del procedimiento correcto, este en particular se encuentra extremadamente lejos. Pero ahora tenemos conocimiento claro y luz suficiente como para saberlo.

 

Si en todos los anteriores se abrieron puertas a la muerte en sus diversas formas, cuanto más será en este. No quiero hacer una afirmación apresurada ni irme a un extremo, pero tengo mis serias dudas de que debamos participar en él. Bueno, y aclaremos que las famosas multas que anuncian son todas ilegales o no correspondientes.

 

Sabemos que el sacrificio perfecto por todos los pecados ya ha sido realizado, y es Cristo. Por lo tanto, no me parece descabellado que en esta oportunidad podamos realizar un acto de ofrenda a modo de simbolismo de expiación (efectiva por Cristo, claro) para que los portales de muerte que se abran durante el censo no nos afecten a nosotros ni a nuestras familias, es decir, que no haya ningún derecho legal que las tinieblas puedan esgrimir a la hora de querer molestarnos.

 

Recordemos que en el último censo murió un ex presidente, y fue notorio a todos. Más allá de la verdadera causa, fue obvio que el Señor dio una advertencia a la nación, y no se trata de un relato bíblico de hace varios milenios, sino de nuestra historia todavía fresca en las mentes de los ciudadanos. No fue casualidad.

 

 

Danilo Sorti

 

domingo, 10 de abril de 2022

823. El tiempo de maldición acortado: justos e injustos, dormidos y despiertos – III

Proverbios 10:27 RVC

27 El temor del Señor alarga la vida, pero los años del impío son acortados.

 

No vemos normalmente a los Proverbios como un libro profético, pero son los tiempos en realidad los que “iluminan” la Palabra y exponen la profecía. Todo el capítulo 10, y más, con su peculiar estilo de contraposiciones, describe la realidad de estos días, en parte tendencia todavía y en parte manifestación clara.

 

 

Proverbios 10:20 RVC

20 La lengua del justo es plata escogida; la mente impía es lo mismo que nada.

 

El contraste aquí es entre lo valioso y lo vacuo, lo vacío. Las palabras nacen del corazón, por lo que palabras valiosas solo pueden venir de corazones llenos de tesoros. Profundizando más en el simbolismo, la plata señala la redención, la salvación, y constituía la moneda más usada antiguamente. Del buen tesoro de su corazón, el hombre bueno saca lo bueno y trae vida y salvación con sus palabras.

 

Bajo este mismo punto de vista, el impío aquí no saca propiamente “lo malo”, sino que “no saca nada”. No tiene nada valioso, de sustancia, que sirva y todos sus razonamientos terminan siendo como un motor que “gira en falso”, como un auto que no tiene ningún cambio puesto, simplemente hay actividad en el motor, pero no logra nada. Digamos que “hay actividad” y de la misma forma el dormido “piensa y dice”, el asunto es que el contenido de eso es inútil, falso, vacío.

 

 

Proverbios 10:21 RVC

21 Con sus labios el justo dirige a muchos; los necios mueren por falta de cordura.

 

En relación con lo anterior, los despiertos y justos son los que se levantarán como líderes, los que finalmente serán seguidos. No es esto algo que podamos ver siempre y de hecho no ha sido lo común en el mundo hasta ahora, sino todo lo contrario, por eso es que nos encontramos en este momento con autoridades en todos los niveles de gobierno que son extremadamente incompetentes y hasta ridículas. La consecuencia de eso, tanto de ese liderazgo como de los que lo siguen, es lo que dice la segunda parte del versículo: la muerte, sus líderes los llevan como ovejas al matadero y ellos mismos van voluntariamente.

 

Viceversa, aquellos que logran despertar buscan a los justos para ser conducidos por ellos, porque se han dado cuenta del engaño de los necios.

 

 

Proverbios 10:22 RVC

22 La bendición del Señor es un tesoro; nunca viene acompañada de tristeza.

 

Aunque el contraste aquí no aparece tan explícito, es claro que la diferencia se basa entre alegría y tristeza como consecuencias de una “bendición”, es decir, de una provisión, normalmente material.

 

Esta verdad, evidente desde hace siglos, se vuelve crítica en el final de los tiempos, cuando todo el sistema del mundo se va uniendo para conformar el sistema del Anticristo y todos sus beneficios (trabajo, bienes, dinero, “prosperidad”) van tomando un precio cada vez más alto que consiste en someterse a dicho sistema. Obviamente esto genera una tristeza profunda, del espíritu, que no puede dejar de transmitirse en el alma de la persona.

 

Viceversa, la bendición que viene de moverse en el sistema económico de Dios, que se desarrolla junto con el sistema de la Bestia, trae verdadero gozo y paz interior, y es un verdadero tesoro, es decir, tiene genuino valor, no “apariencia de”.

 

 

Proverbios 10:23 RVC

23 El necio se divierte cometiendo maldades; el sabio se recrea con la sabiduría.

 

Siguiendo en el contexto del fin de esta era, el necio, a quien hoy claramente podemos identificar como aquel que se ha creído el discurso plandémico – globalista, y lo seguirá creyendo, es empujado cada vez más a la impiedad y la maldad, porque hacia allí se dirige a toda velocidad el sistema. Por lo tanto, toda la diversión que puede tener, y que en otro tiempo podíamos considerar legítima o sana, hoy ya no lo es. No solamente las conciencias quedan cauterizadas sino que incluso lo que antes se consideraba malo hoy “causa risa”. Más vale que nos apartemos de ellos…

 

El sabio, el despierto, se goza adquiriendo más conocimientos y sabiduría. Notemos esto, no se trata de que simplemente “se divierte”, o “se entretiene” jugando, por ejemplo, sino que el hecho de estudiar y aprender es lo que ha llegado a entretenerlo. Aunque no existe en el texto original, la palabra que usa la traducción, “recrea” es muy sugestiva porque indica cuál es el verdadero propósito del descanso y en definitiva la distracción o diversión, y es la “recreación”, “re-creación”, tomar nuevas fuerzas, permitir que tanto el cuerpo como el cerebro se recuperen de un esfuerzo.

 

 

Proverbios 10:24 RVC

24 El impío es víctima de sus grandes temores; los justos reciben lo que más desean.

 

La gran paradoja de este tiempo es que las personas que han caído presas del temor transmitido a través de los medios de manipulación masiva son las que se están volviendo rápidamente impías, no solo necias, sino verdaderamente malvadas, aun cuando no lo quieran, debido a las distintas razones que ya hemos explicado.

 

La solución que ofrece el sistema es justamente, la “única” posible para conjurar esos temores, pero ya estamos viendo que finalmente esos temores lo alcanzan y los acaban. ¿Cuántos inoculados (convenientemente silenciados en las estadísticas y discursos oficiales) están cayendo víctimas de graves problemas de salud? Precisamente los que fueron corriendo a buscar la pre marca por temor a la enfermedad y la muerte son los que más rápidamente están cayendo. Lo que se escribió en Proverbios hace unos tres mil años, hoy lo vemos clara y masivamente.

 

En medio de este caos progresivo y programado, Dios sigue cuidando a Sus justos y sigue proveyendo y respondiendo a sus oraciones. Si seguimos con el ejemplo anterior, ellos realmente se preocuparon por su salud y su vida (¡y su alma y destino eterno!), y gracias a eso, pudieron no solamente darse cuenta del engaño de este tiempo sino también del gran y terrible engaño de la medicina contemporánea, con lo que no solamente escaparon de la inoculación sino de todos los otros venenos que les estaban administrando silenciosamente durante décadas. Desearon verdaderamente vida, y Dios les está dando vida en abundancia, no solo física, sino también de sus almas y espíritus.

 

 

Proverbios 10:25 RVC

25 El malvado pasa como un torbellino, pero el justo permanece para siempre.

 

Este versículo refuerza la idea del versículo central que tomamos para esta serie de artículos: sencillamente es Dios mismo quien está separando la humanidad, usando, por el momento, a la misma élite, al permitir que puedan avanzar (hasta cierto punto) con sus planes.

 

El alcance profético de este versículo es enorme, porque está hablando de la vida eterna de los justos y del reinado venidero del Mesías y Sus fieles, pero me voy a centrar solo en la primera parte: el malvado pasa “como un torbellino”.

 

La palabra da idea de una actividad frenética, pero que resulta destructiva. Un torbellino tiene mucha fuerza, genera mucho polvo, es imposible no verlo desde lejos, hace ruido y deja una huella, además de toda la destrucción que conlleva, claro. Pero tiene la consistencia del viento, así que cuando las condiciones atmosféricas o del terreno cambian, simplemente, se desvanece y es imposible volver a encontrarlo. Así vemos hoy: mucha actividad que terminará en nada…

 

 

Proverbios 10:26 RVC

26 El que envía a un mensajero perezoso se echa vinagre en los dientes y humo en los ojos.

 

Ahora bien, ¿podemos tener a esta gente como empleados o socios? Claramente no.

 

¿Por qué son “perezosos”? Por un lado, todo el discurso y el control mental ejercido por el sistema provoca un “adormecimiento”, una “pereza” que es motivada por una falsa confianza en un sistema que “los cuida” adecuadamente, o bien, los sobre excita con un bombardeo informativo dirigido hacia temas específicos que termina agotándolos.

 

Por otro lado, los efectos que ya conocemos de las inoculaciones los van progresivamente “apagando”, desprendiendo la “chispa vital” de ellos e introduciendo un control progresivo, además del efecto sanguíneo que dificulta el correcto transporte de la sangre y el bozal que impide la absorción de oxígeno. Una persona así sometida decididamente no puede no ser perezosa.

 

Bueno, no en vano se los llama “los dormidos”…

 

Así que, por un lado, puede que no vea la necesidad de esforzarse, y por otro, no podrá hacerlo por más que quiera.

 

 

Proverbios 10:28 RVC

28 La esperanza de los justos es su alegría; la esperanza de los impíos se esfuma.

 

En medio de todo esto, los justos están poniendo su esperanza en el cumplimiento de los planes del Señor, y aunque saben que los años por venir serán duros, saben también que habrá un futuro glorioso más adelante, y eso los fortalece.

 

Por otro lado, la esperanza de los impíos / plandémicos / covidianos, ¿cuál es? Sinceramente, ¿qué esperan, si es que esperan algo? Hasta donde he podido observar, dudo mucho que “esperen” algo más que simplemente “escapar” de un “dios virus” impredecible al que tratan de conjurar con todos sus ritos mágicos pseudo científicos. Pero esa pobre y fútil esperanza, “no enfermarse o no morir”, ya sabemos cómo terminará.

 

 

Proverbios 10:29 RVC

29 El camino del Señor fortalece al perfecto, pero destruye a los que hacen el mal.

 

El justo es fortalecido en los caminos del Señor, transitarlos, por más difíciles que sean, renuevan e incrementan sus fuerzas, porque la Vida misma de Dios está en ellos y hay una renovación constante.

 

Por el contrario, aquellos que se han volcado al engaño de este siglo decididamente no pueden ir por ellos, y aún más, les resultan nocivos. Una traducción más literal usa la palabra “espanto”. De hecho, la palabra hebrea tiene varios significados: disolución, ruina, consternación: calamidad, debilidad, desmayo, destrucción, destruir, espanto, quebrantamiento, temor. Así que nos está mostrando algo verdaderamente difícil.

 

Tenemos un problema allí: el camino de verdad está siendo rápidamente alejado de los engañados, y además de las dificultades per se que presenta se les re-presenta cada vez más tenebroso y oscuro. ¡Qué desafío es poder traerlos a la verdad! Aunque Dios tendrá Su forma, muy drástica por cierto, pero la única capaz de que en este momento crucen un abismo que se les ha creado entremedio.

 

 

Proverbios 10:30 RVC

30 El justo jamás tendrá un tropiezo, pero los impíos no habitarán la tierra.

 

Ya hemos visto el sentido de este proverbio. Sencillamente, los que se están dejando engañar terminarán por ser quitados prematuramente de esta tierra, y sin dejar descendencia.

 

 

Proverbios 10:31-32 RVC

31 De la boca del justo mana sabiduría, pero la lengua perversa será extirpada.

32 Los labios del justo dicen palabras gratas; la boca de los impíos arroja perversidades.

 

De nuevo, tenemos aquí conceptos que ya hemos visto, y podemos relacionarlos con los discursos escuchados en los medios masivos y repetidos en las conversaciones.

 

 

 

Podríamos seguir analizando los siguientes capítulos de Proverbios y seguiríamos ampliando la descripción de los dos grupos antagónicos que se han conformado y que se están separando cada vez más. El verdadero problema no es si Dios cuidará a los Suyos, porque ciertamente lo ha hecho siempre y lo seguirá haciendo, sino ¿cómo podremos “cruzar el puente” hacia los dormidos?

 

Al separarse tanto la vida de unos y otros, se crean muros formidables. El destino de los engañados en la muerte, y lo se demorará. Habrá unos cuantos de los fieles que también tendrán que pasarla, y eso ha sido siempre, pero Dios estará con ellos hasta el último minuto y no sufrirán dolor sino que serán inmediatamente llevados a Su Reino Glorioso. El asunto es que el mandato de la Gran Comisión sigue vigente, y es necesario completarlo en estos tiempos.

 

Dios vendrá en cumplimiento de Sus Planes para la última y gran cosecha, porque Él mismo se encargará de conmover toda la tierra antes del tiempo del fin, para quebrar esas tremendas barreras que el Adversario está levantando con mucho esfuerzo, y se cumplirá el propósito del avivamiento que vendrá, naciendo desde el sur y cubriendo todo el mundo, para salvación de muchos que hoy están lejos. ¡Gloria por siempre a nuestro Redentor!

 

 

Danilo Sorti

 

miércoles, 6 de abril de 2022

822. El tiempo de maldición acortado: justos e injustos, dormidos y despiertos – II

 Proverbios 10:27 RVC

27 El temor del Señor alarga la vida, pero los años del impío son acortados.

 

Salomón escribió (o compiló) estos proverbios hace más de dos mil años. Siempre han tenido validez universal pero no los hemos visto con las “grandes luces” de la profecía. Sin embargo, una relectura nos muestra que en un sentido “extremo” toda esta sección apunta a las realidades extremas y contrapuestas de esos tiempos. Lo que fue siempre cierto, hoy lo es en una dimensión mucho mayor, y el “recurso literario” de la contraposición de opuestos, tan común en los proverbios, expone hoy la realidad de dos grupos claramente separados en la sociedad, ya no como recurso literario sino como realidad vivida.

 

 

Proverbios 10:12 RVC

12 El odio despierta rencillas; pero el amor cubre todas las faltas.

 

Los dos grupos de personas del fin de los tiempos: aquellos que se están llenando de odio y engendrando conflictos y peleas por doquier, y aquellos que han avanzado hacia el conocimiento del verdadero amor y pueden traer sanidad sobre las almas muy heridas. Hoy podemos ver ambos procesos en plena acción, y generarán esos dos grupos bien diferenciados de personas.

 

 

Proverbios 10:13 RVC

13 La sabiduría se halla en labios del prudente; la vara es para las espaldas del falto de cordura.

 

Hay consecuencias y destinos bien diferentes para ambos grupos. Los que buscan justicia tendrán vidas prudentes y cuidadosas en medio de los peligros de este tiempo, vivirán, y ya están viviendo, en sabiduría y enseñarán sabiduría.

 

Los imprudentes, los que no son cuerdos, los que no tienen los cuidados y los límites que son necesarios en este tiempo, recibirán el castigo, pero no dentro de muchos años, sino en este tiempo y no mucho más adelante.

 

 

Proverbios 10:14 RVC

14 Los sabios atesoran el conocimiento; la boca del necio es calamidad cercana.

 

Desde otro punto de vista, un sector de la población se hace más y más sabio, por lo que se convierten ellos mismos en “depósitos” de conocimiento, de verdad. A medida que ese conocimiento se retira de los ámbitos más públicos y accesibles, y se vuelve más difícil de encontrar y de discernir para los que no han tenido una formación adecuada, se va concentrando en los justos.

 

En el otro extremo, los necios, es decir, los ignorantes voluntarios, pierden el poco conocimiento que tenían, y esto es literal, lo “pierden”, lo olvidan, terminan desechándolo y lo reemplazan por la mentira. Las consecuencias no pueden ser buenas y no serán “un poco” malas, sino realmente calamitosas.

 

 

Proverbios 10:15 RVC

15 El rico se atrinchera tras sus riquezas; el pobre se refugia en su pobreza.

 

Hay dos interpretaciones interesantes aquí. Por un lado, desde el punto de vista material, vemos cómo los ricos se hacen más ricos, mientras los pobres se hacen más pobres, y algunos “apenas sobreviven”.

 

Los ricos siguen confiando en sus riquezas para hacer frente a las calamidades que vendrán, y ponen cada vez más esperanza en ellas, ¡precisamente en el tiempo cuando ellas se vuelven inseguras y extremadamente volátiles!

 

Los pobres, asumen el rol de pobres, que es tan conveniente para el sistema, y desde allí obtienen su identidad y una limosna segura de parte del estado, a cambio de los consabidos votos y apoyo político. Unos y otros son perfectamente funcionales al sistema y en realidad no son grupos distintos.

 

Pero los justos se protegen detrás de sus riquezas espirituales, y en los tiempos de escasez tienen de sobra para ellos y para repartir, ya que los tesoros celestiales, a diferencia de los naturales, mientras más se dan, más se multiplican.

 

Los pobres de espíritu, los que no ponen ninguna confianza en riquezas materiales, que son exactamente los mismos que mencioné en el párrafo anterior, se refugian en su sencillez, porque no están desesperados por bienes y pueden vivir materialmente con muy poco, porque su provisión viene directamente del Señor, incluso en los tiempos de dificultad. Con un equipaje físico muy ligero, no tienen ninguna carga pesada que arrastrar y no caen en las trampas del sistema.

 

Ambos grupos, cada vez más claramente diferenciados.

 

 

Proverbios 10:16 RVC

16 Con sus obras, el justo se gana la vida; con sus frutos, el impío se dedica a pecar.

 

Una parte de la sociedad viviendo de su trabajo honesto y decente, otra parte de la sociedad haciendo trampas y cometiendo injusticias en el trabajo, o directamente viviendo de trabajos impíos, ilegales, totalmente pecaminosos.

 

 

Proverbios 10:17 RVC

17 Acatar la corrección conduce a la vida; desechar la reprensión es perder el camino.

 

Una parte de la sociedad a la que es posible corregir y con quienes se puede razonar, gente que puede darse cuenta de sus errores y cambiar. Otra parte de la sociedad que está muy segura en su propia opinión, con quienes “no se puede hablar”.

 

Pero desechar el consejo que les encaminaría no los deja “donde están”, sino que los empuja a un camino totalmente erróneo, es decir, los aleja más de la verdad y los hace progresivamente más “sordos” y “ciegos” a la misma.

 

 

Proverbios 10:18 RVC

18 Miente quien disimula su odio; es un necio quien propaga calumnias.

 

Hoy podemos reemplazar la primera parte por “políticos” y la segunda parte por “medios de comunicación”, y estaríamos diciendo exactamente lo mismo… Por supuesto, la sociedad que les cree y los sigue se conforma a esa imagen que mira.

 

Hipocresía al extremo, la constante de la sociedad, llegando al punto de ser ya obscena, ni siquiera cuidada en la época donde cada estornudo queda registrado en veinte cámaras, por lo menos.

 

Mentiras y calumnias a la orden del día, repetidas incluso como verdades, es decir, sin el más mínimo registro interno de que son tales, o incluso que podrían llegar a serlo.

 

 

Proverbios 10:19 RVC

19 En las muchas palabras no falta el pecado; el que es prudente refrena sus labios.

 

La mentira se envuelve con muchas palabras, pero no con razonamientos tranquilos. Solo “escuchar palabras” nos llevará hoy a caer en el error. Sobran ejemplos de los mentirosos palabreros, la izquierda y el progresismo son particularmente expertos en esto, aunque no los únicos, por supuesto. Los medios de comunicación y la mentira de estos tiempos viene, de la misma forma, envuelta en muchas palabras lindas. Los que se alimentan de esto inevitablemente producen el mismo fruto. Muchas palabras y aparentes razonamientos, que en realidad constituyen un verdadero “festival” de falacias argumentales y de razonamiento, una detrás de otra.

 

Frente a esto, los prudentes están incluso hablando menos que de costumbre, tratando de presentar las evidencias de la manera más sólida y precisa posible, dejando tiempo al interlocutor para que razone, algo que no hace el discurso mentiroso, ni puede hacer porque justamente su fortaleza está en “llenar de palabras” para evitar el razonamiento.

 

 

Dejamos aquí por ahora y en un próximo artículo seguimos viendo los contrastes que se han agudizado en este último tiempo, haciendo que los Proverbios adquieran una dimensión claramente profética.

 

 

Danilo Sorti

 

domingo, 3 de abril de 2022

821. El tiempo de maldición acortado: justos e injustos, dormidos y despiertos – I

 

Proverbios 10:27 RVC

27 El temor del Señor alarga la vida, pero los años del impío son acortados.

 

Podemos decir muchas cosas de Proverbios, pero no precisamente que sea un libro profético, no al menos en un sentido “específico”. Sin embargo, mientras más conocemos la Palabra, más se nos hace claro que TODA ELLA es profética, y a veces en formas que no imaginamos.

 

En un artículo anterior relacioné este texto con el “acortamiento de los tiempos” al final de esta era, tal como estamos viendo, dado que la sociedad se ha vuelto extremadamente impía y Dios tiene que cumplir Su Palabra acortando el tiempo que van a vivir sobre la tierra.

 

El resto de los proverbios que encontramos en ese capítulo, escritos por Salomón, contrastan el comportamiento de justos e impíos. Tienen, obviamente, un valor eterno y universal, para nada “profético” si usamos la palabra en relación con el anuncio de eventos específicos y diferentes que ocurrirán en cierto momento.

 

Pero si lo vemos en términos “cuantitativos” y lo relacionamos con la profecía del trigo y la cizaña, que preanunció la clara y gran separación que ocurriría al final de los tiempos, donde “lo blanco sería cada vez más blanco y lo negro, cada vez más negro”, entonces los contrastes adquieren una dimensión profética nueva. Sencillamente, lo que siempre hicieron los justos y los impíos, ocurriría de una forma magnificada y, por ello, muy evidente y diferente. La “antítesis proverbial”, un recurso literario muy común en esa forma de escritura, deja de ser un simple recurso literario para transformarse en una realidad de extremos. No es ya una forma de escribir por medio de contrastes sino una clara expresión de la separación social entre dos grupos definidos.

 

Proverbios 10:1 RVC

1 Los proverbios de Salomón. El hijo sabio alegra a su padre; el hijo necio entristece a su madre.

 

Salomón estableció un imperio en Israel. Toda su vida la nación tuvo que luchar contra grandes imperios que la subyugaban, pero esta vez fue al revés… y el experimento no salió bien, porque Dios mismo se encargó, con su hijo Roboám, que nunca más volviera a pasar, al dividir el reino. De la misma forma, hoy estamos viviendo en medio del avance del más grande imperio que conociera, y conocerá, la tierra.

 

El proverbio indica el levantamiento de una nueva generación que sería, en parte mucho más sabia y espiritual que las pasadas, y en parte mucho más necia que las anteriores. Este es un mensaje profético sobre esta generación joven, lo que estamos viendo, con una gran separación entre ellos. Los que son sabios son muy sabios para su edad, y los que son necios, están yendo derecho hacia las garras de la Bestia, y dejando un rastro de tristeza y frustración en sus familias.

 

 

Proverbios 10:2 RVC

2 Las riquezas malvadas no son de provecho, pero la justicia libra de la muerte.

 

Riquezas vs justicia, porque se trata de riquezas que fueron obtenidas de manera injusta. Hoy vemos la máxima concentración de riquezas en manos de muy pocos, algo que se ha obtenido de manera injusta, ya sea por los principales negocios ilegales del mundo como por medio de trampas y ardides económicos o contractuales. Ese sistema, con sus agentes, está destinado a morir.

 

Por otro lado, vemos a Dios mismo protegiendo a los que han actuado con justicia, tengan o no dinero. Él protegiendo y proveyendo a los Suyos. Eso está más desarrollado en el versículo siguiente.

 

 

Proverbios 10:3 RVC

3 El Señor no deja que el justo pase hambre, pero rechaza la iniquidad de los impíos.

 

Al momento de escribir este artículo el mundo occidental está avanzando hacia la programada hambre y escasez mundial, que sufrirán muchos países otrora ricos. En medio de este contexto, se cumplirán también las promesas de provisión para los justos. De nuevo, dos destinos diferentes y marcados en este tiempo.

 

 

Proverbios 10:4 RVC

4 Las manos negligentes llevan a la pobreza; las manos diligentes conducen a la riqueza.

 

Lo que ha sido siempre cierto se vuelve más en el tiempo cuando grandes sectores poblacionales han adoptado, voluntariamente o por necesidad, un estilo de vida apartado del trabajo, viviendo de ayudas gubernamentales y permaneciendo como votantes cautivos de políticos populistas.

 

Otros tantos han perdido la ética del trabajo y procuran hacer lo mínimo indispensable para no ser echados. Simplemente, ya no se enseñan esos valores, en todo caso, se habla de “derechos laborales” y más “derechos”, pero ninguna responsabilidad firme.

 

Mientras tanto, lo opuesto sigue siendo cierto, y aún en medio de la crisis económica global, Dios sigue bendiciendo y prosperando a los que obedecen Sus mandamientos en relación con el esfuerzo y la economía.

 

 

Proverbios 10:5 RVC

5 Cosechar en el verano es pensar con sensatez; Dormirse en la cosecha es no tener vergüenza.

 

La imagen es primariamente económica e implica claramente aprovechar la temporada oportuna para recoger los frutos de la labor realizada, el momento adecuado. Así que tenemos a dos grupos “económicos” de personas, aquellos que ven y aprovechan las oportunidades que ya están maduras, y los que las ven, pero las dejan pasar, quizás pensando que “las cosas seguirán así por mucho tiempo más…”.

 

Dos grupos diferenciados: los que entienden el tiempo y no lo dejan pasar, y los que no están entendiendo nada.

 

Pero rápidamente remite a la imagen evangélica de la cosecha de almas, dispuestas ya a creer en Jesucristo, y nos lleva hacia dos grupos de creyentes supuestamente maduros: los que entienden el tiempo y levantan la cosecha de almas para el Reino, y los que siguen dormidos, literalmente dormidos.

 

¿Por qué tan “cansados” espiritualmente? Porque no han sabido confiar y descansar en el Señor, porque no han buscado las fuerzas que vienen de Él para mantenerse “despiertos”, porque han sido seducidos por los cantos adormecedores del sistema. “Vamos a volver a la normalidad”, “todo va a pasar y será como antes, tranquilos”, “el estado te cuida, podés confiar”, y cosas por el estilo de acuerdo al engaño de estos tiempos en particular.

 

Ser adormecidos implica no estar alertas, entendiendo y aprovechando el tiempo. De más está decir que el mejor ciudadano para el sistema es el más dormido. No es casualidad que en estos momentos la palabra “despierto” se haya popularizado para todos aquellos que se están dando cuenta del tremendo engaño del que está siendo víctima la sociedad.

 

Bien, en medio de este engaño, hay muchos que están buscando la verdad, que están “despertando” y necesitan de los ya despiertos para que los guíen. Allí tenemos la división entre los que se llaman pueblo de Dios y dicen servirle.

 

Proverbios 10:6 RVC

6 La cabeza del justo se cubre de bendiciones; la boca de los impíos encubre violencia.

 

Lo que fue siempre, hoy lo es más. Más violencia verbal, más palabras necias e hirientes, en todo nivel, desde las relaciones interpersonales hasta las relaciones internacionales. No solo los tiempos llevan a un incremento de la violencia, la cantidad de espíritus malignos que se está soltando sobre la tierra potencian esto, además los mismos efectos de la inoculación para el “Dybbuk” (léase al revés) con su carga de alteración hormonal y demoníaca hacen lo suyo.

 

De más está decir que tanta violencia verbal, expresada de tantas formas distintas, no deja de manifestarse en el ámbito físico.

 

Sin embargo, todo esto también tiene un freno de mano de los justos, que siguen actuando como “sal y luz” en medio de una sociedad cada vez más oscura. Y a medida que aumenta el poder de la maldad, Dios confiere más poder a los justos para que sus palabras sean cada vez más potentes para destruir las obras del Enemigo.

 

Por eso las “cabezas” de ellos se cubren de bendiciones, porque reciben las bendiciones que siembran, de aquellos que son iluminados y protegidos por sus palabras, y porque Dios mismo los bendice. Pero además, porque sus pensamientos son pensamientos de paz; gestan la paz, la planifican y la ejecutan.

 

 

Proverbios 10:7 RVC

7 Recordar a los justos es una bendición; nombrar a los impíos resulta repugnante.

 

Este pasaje continúa con la idea anterior pero agrega algo más. Los justos irradian justicia y bendición, son ellos mismos un refrigerio en medio del desierto. Mientras que los impíos se han vuelto en extremo repugnantes.

 

Los grises se acaban y solo tenemos extremos, así es para cada individuo, no es posible ya mantenerse en un “medio neutral”, no existe.

 

 

Proverbios 10:8 RVC

8 El sabio de corazón hace suyos los mandamientos; el necio de labios acabará por caer.

 

Otro versículo fuertemente profético. El sabio no lo es tanto por cuánto volumen de conocimiento tenga sino porque sus intenciones y voluntad son rectas, y por lo tanto, adquiere verdadero conocimiento y obedece la verdad.

 

El necio lo es porque repite necedades, que hoy toman la forma de discursos o recomendaciones sanitarias públicas: “usá bozal”, “mantené el distanciamiento”, y otras tantas, que son inútiles y contraproducentes, pero que resultan repetidas por tantísimos que han creído (pero no comprobado ni analizado ni mucho menos, orado al respecto) en lo que les dijo el sistema. ¿Pensaban que me iba a referir a otra cosa? Pues no, la necedad empieza por cosas “inocentes”, y sigue por cosas mucho peores, claro está.

 

Este versículo anuncia el desenlace de estos tiempos: así terminará de pasar con unos y con otros, y así se consumará la separación de las personas, cada una en el destino que haya elegido.

 

 

Proverbios 10:9 RVC

9 El de vida íntegra vive confiado; el de conducta perversa será descubierto.

 

Otra verdad muy clara que no requiere demasiada explicación y que resulta potenciada en este final de los tiempos. De nuevo, al separación entre dos estilos de vidas extremos, sin términos medios. Y dos consecuencias emocionales: la confianza que genera una paz interior que se manifiesta en todos los ámbitos, y el temor de quedar expuesto (en una sociedad que se ha volcado hacia la imagen y lo mediático vaciándose de contenido) que genera la intranquilidad y la guerra interior que también se manifiesta en todo lo que hace.

 

 

Proverbios 10:10 RVC

10 El que guiña el ojo acarrea tristeza; el necio de labios será castigado.

 

“El que guiña el ojo” nos remite a los hechos escondidos, las trampas y en definitiva, la corrupción, algo que hoy resulta una plaga en nuestros países, empezando por las más altas autoridades. Naciones enteras sumidas en la tristeza y la desesperanza por las consecuencias de unas pocas figuras que se han robado PBIs enteros. Si Salomón pensó este proverbio en términos de relaciones personales, entre socios o vecinos, hoy lo tenemos en una dimensión muchísimo mayor. También su final será el castigo.

 

 

Proverbios 10:11 RVC

11 La boca del justo es un manantial de vida, pero la boca del impío disimula su violencia.

 

El concepto aquí claramente es el de hipocresía. De nuevo, no ha habido tiempo más hipócrita en sus discursos que este. Podemos mencionar a la llamada “policía del pensamiento”, con sus discursos de “género”, o de “derechos humanos”, que se oyen tan bonitos y resultan tan absolutamente mentirosos. Pero podemos mencionar tantas y tantas otras situaciones en las cuales “suaves palabras” esconden tremendas injusticias. La boca de casi todos los políticos se ha hecho experta en esto; lo han estudiado y planificado con detalle, tienen equipos de profesionales armando sus discursos y campañas, ¿qué de diferente podemos esperar del resto de la sociedad?

 

En un mundo “mediatizado”, a medida que más se cuidan las palabras, más se pudren los corazones.

 

Por el contrario, las palabras de los justos se vuelven cada vez más precisas y poderosas para traer luz, verdad y vida. Si antes no fueron tan poderosas, o incluso si estuvieron “mezcladas” las aguas dulces y las amargas, hoy ya no. Literalmente, se vuelven manantiales de vida, en todo lo que dicen, aún en las inflexiones de sus voces. Verdad y sinceridad versus engaño e hipocresía, en su máxima expresión en estos tiempos.

 

 

Danilo Sorti