lunes, 10 de julio de 2017

51. Un cambio de prioridades

Lucas 21:28 RVC
 28 Cuando esto comience a suceder, anímense y levanten la cabeza, porque su redención estará cerca.»

Podemos discutir si está hablando a los santos que se encuentran antes del arrebatamiento o antes de la segunda venida para establecer el reino mesiánico prometido; personalmente creo que el principio es aplicable a los dos.

Hay mucho para sacar aquí, pero quería compartir dos cosas. Primero, el mensaje de ánimo.

Unas horas antes de escribir esta reflexión estuve leyendo unos párrafos que hablaban sobre el poder del desánimo, ¡y era tal cual lo describían! No hace falta ser profeta para darse cuenta de que el desánimo está muy extendido entre los cristianos hoy; generalmente camuflado de exitismo, o discusión doctrinaria, o de desinterés, o de lo que sea, pero siempre presente; en el fondo o en la superficie... Y es que el desánimo finalmente nos llevará a mirar “hacia abajo”, es decir, a preocuparnos tanto por las cuestiones terrenales y tratar de buscar principalmente respuestas también terrenales (o casi terrenales) que el resultado inevitable será la desilusión y la desesperanza, ¿o acaso todavía alguno sigue pensando que con nuestros buenos esfuerzos llegaremos a traer el Reino de Dios a esta tierra?

El desánimo, absolutamente incapacitante para cualquier obra verdaderamente espiritual (aunque puede llegar a generar mucho activismo humano), es solucionado “mirando hacia arriba”. Y es que la esperanza está cerca, muy cerca, ¡demasiado cerca ya! Durante siglos todos los cristianos esperaron el momento que probablemente nosotros veamos aún estando en el cuerpo.

Pero el segundo contenido de este pasaje que quiero compartir tiene que ver directamente con este: si hemos recibido el ánimo de una pronta liberación, del cumplimiento de la esperanza de dos milenios, ¿cuánta mayor será la responsabilidad por acabar la obra encomendada a la iglesia de todos los siglos? La redención que está muy cerca no puede ser solamente nuestra, ¡la predicación del mensaje debe concluirse! Todos los que están llamados a creer en este tiempo deben escuchar. La iglesia deberá ser perfeccionada al nivel de la Novia adecuada para el Cordero. Y todo en un tiempo muy breve.

Este es el tiempo, esta es la esperanza y este es el llamado.


Danilo Sorti


domingo, 9 de julio de 2017

50. ¿Qué significa la segunda venida de Cristo para tu vida?

I Tesalonicenses 5:1-6

1 Tesalonicenses 5:1-6 RVC
1  En cuanto a los tiempos y las ocasiones, no hace falta, hermanos míos, que yo les escriba. 2  Ustedes saben perfectamente que el día del Señor llegará como ladrón en la noche; 3  De repente, cuando la gente diga: «Paz y seguridad», les sobrevendrá la destrucción, como le llegan a la mujer encinta los dolores, y no escaparán. 4  Pero ustedes, hermanos, no viven en tinieblas, como para que ese día los sorprenda como un ladrón, 5  sino que todos ustedes son hijos de la luz e hijos del día. No somos de la noche ni de la oscuridad, 6  así que no durmamos como los demás, sino mantengámonos atentos y sobrios.

Leemos y escuchamos mensajes sobre las bendiciones y las promesas del Señor, y son reales; estamos preocupados por traer el Reino de Dios a nuestra tierra, transformar la cultura, mostrar el poder y los propósitos divinos actuando con poder y pertinencia en las naciones, ¡y claro que eso es parte del Evangelio! Y estamos preocupados por diversas necesidades y problemas que enfrentamos, orando por ellos; y también eso es un mandato divino.

Pero por sobre todo eso, que es legítimo y bíblico, hay un programa de Dios para la tierra y una etapa está muy próxima a terminar. En vista de aquel día, hay una advertencia:

Lucas 21:34-36 RVC
34  »Pero tengan cuidado de que su corazón no se recargue de glotonería y embriaguez, ni de las preocupaciones de esta vida, para que aquel día no les sobrevenga de repente. 35  Porque caerá como un lazo sobre todos los que habitan la faz de la tierra. 36  Por lo tanto, manténganse siempre atentos, y oren para que se les considere dignos de escapar de todo lo que habrá de suceder, y de presentarse ante el Hijo del Hombre.»

Las muchas preocupaciones valederas y las muchas distracciones no tan valederas muy fácilmente llegan a ocupar tanto de nuestra atención que podemos llegar a ser desagradablemente sorprendidos por aquel día. Puede ser que nos vayamos con Él si hemos sido fieles, pero ¿habremos terminados la obra que nos encomendó?

Nos queda muy poco tiempo, no solamente debemos permanecer “despiertos y atentos”, también debemos reenfocar nuestras prioridades y actividades para completar rápidamente lo que falta: hermanos, decididamente hay cosas que no lograremos, metas personales que no alcanzaremos, situaciones que probablemente no se solucionarán antes de que Cristo venga; pero eso es el sacrificio que se nos llama a realizar para completar la obra del Reino.

Que el Señor nos ayude a enfocar las prioridades correctamente.


Danilo Sorti


sábado, 8 de julio de 2017

49. La negación de Su venida

2 Pedro 3:3-4 RVC
3  Pero antes deben saber que en los días finales vendrá gente blasfema, que andará según sus propios malos deseos
4  y que dirá: «¿Qué pasó con la promesa de su venida? Desde el día en que nuestros padres murieron, todas las cosas siguen tal y como eran desde el principio de la creación.»

No es demasiado ilógico que el engaño inmediatamente anterior a la segunda venida sea, precisamente, ¡negarla!

Y como siempre, estas doctrinas se generan a partir de ciertas personas con autoridad e influencia dentro de la iglesia. El hecho de que sea “gente blasfema” no quiere decir que estén fuera de la iglesia ni renegando de Dios, sino que “sencillamente” niegan la verdad.

Hay una corriente doctrinal que tiende a pasar por alto esta enseñanza, y es aquella que tiene que ver con la obra del Reino de Dios transformando sociedades y culturas. Este enfoque en esencia enfatiza en ser “sal y luz”, para llevar bendición al mundo, lo cual es parte del ministerio de la iglesia; también enfatiza en la importancia de bendecir al “mundo” para ser de testimonio y ganar almas para Cristo.

Creo que deberíamos tener presentes siempre en el valor de este enfoque, porque es tan fácil de olvidar a medida que nos involucramos en nuestro “mundillo evangélico”. Pero junto con esta verdad viene la tendencia a olvidar las doctrinas del fin de los tiempos: con todo el bien que podamos hacer en la sociedad, finalmente el destino de ella dependerá de lo que quiera la mayoría, y la mayoría no somos nosotros!

Hay un programa que inevitablemente ocurrirá; nosotros habremos cumplido con nuestra función, y parte de ella será exponer claramente el poder de Dios para transformar sociedades, pero el mundo finalmente lo rechazará y ya no habrá más testimonio posible de parte de los cristianos. Mejor dicho, el último testimonio que daremos será, precisamente, no hablar más. Entonces, aquellos que ya para entonces habrán estado totalmente endurecidos hacia cualquier mensaje cristiano podrán comprobar en carne propia qué ocurre cuando la luz ya no está más.

Mientras tanto, hasta que llega ese momento, vivimos en una “tensión”: no dejar de influir en la sociedad y procurar transformar sistemas y naciones mientras sabemos que muy pronto nos iremos. Y por cierto, esta tensión no se soluciona ni con la “doctrina del raje” ni negando la segunda venida.


Danilo Sorti


viernes, 7 de julio de 2017

48. La oración sigue siendo el centro

Filipenses 4:6 RVC
6  No se preocupen por nada. Que sus peticiones sean conocidas delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias,

Aquí hay una promesa maravillosa. ¿Qué es lo que te aflige? ¿Cuál es el problema? Sea lo que sea, Dios tiene la solución, inevitablemente.

Pero la puerta sigue siendo la oración, y cuando digo oración, es ORACIÓN. Oración por todo, no cinco minutos, no diez; sino horas, días, meses. Pero oración al fin. Persistente, perseverante, quizás repetitiva, pero esa repetición no es la famosísima y mal interpretada “vana repetición”; es la repetición del corazón necesitado, que no niega su necesidad sino que la reconoce. Y porque la reconoce la presenta delante del Hacedor, una y otra vez, lo que sea necesario.  ¡No hay forma de orar persistentemente si no se repite!

Hay una lucha espiritual en el segundo cielo, un estorbo siempre presente pero que no solemos tener en cuenta; ahí se penetra con oración. Y tanto pedimos como agradecemos.

Podremos escribir muchos libros sobre la oración, y sin duda son útiles, pero la clave principal para conseguir la respuesta a la oración es… orar!

Danilo  Sorti


jueves, 6 de julio de 2017

47. La persecución que está viniendo

1 Pedro 4:12 RVC
12  Amados hermanos, no se sorprendan de la prueba de fuego a que se ven sometidos, como si les estuviera sucediendo algo extraño.

En 1973, David Wilkerson, un reconocido pastor y escritor cristiano, relató en su libro “La Visión”:

“Veo venir una hora de persecución tal como nunca antes ha presenciado la humanidad. Esta será una persecución de los verdaderos creyentes de Jesús, que surgirá en breve como un monstruo de muchas cabezas que sale del mar. Comenzará lenta y artificiosamente, viniendo en un momento que la libertad religiosa parece estar en el máximo. Se extenderá por todo Estados Unidos, Canadá y el mundo entero y se convertirá, finalmente, en una especie de locura.

“Un espíritu de anticristo entrará en el corazón de ciertos hombres que estén en altos puestos, en el gobierno y en el sistema judicial, haciendo que estos funcionarios se empeñen en realizar maniobras legales destinadas a hostigar a las iglesias, misioneros y ministros independientes. … Veo venir el tiempo cuando casi todos los proyectos misioneros evangélicos, todas las programaciones religiosas de radio y televisión, y todas las sociedades misioneras incorporadas serán sometidas a control, objetadas y molestadas tan estrechamente, que los mismos tendrán mucha cautela en extenderse en cualquier área.”

Este futuro es nuestro presente, y nada hace suponer que vaya a mejorar, al menos no en la perspectiva mundial. Sin embargo, creo que puede haber diferencias importantes entre las naciones y aún espacios de mucha apertura, especialmente en las naciones del sur.

Con todo, no debemos abrigar falsas esperanzas. Este será el contexto de los próximos años hasta la venida de Cristo, y obviamente será mucho peor luego. La persecución implica muchas cosas, no solo hostigamiento manifiesto: pérdida de trabajo o no ser ascendido cuando corresponde, puertas laborales o sociales que se cierran, presión espiritual manifestada en una serie de hechos problemáticos “fortuitos” que nos ocurren, etc. La persecución tiene otra cara: iglesias y ministerios que logran “acomodarse” con el poder político de turno, obviamente al comprometer su mensaje y asegurar una plataforma de votos para las elecciones.

En medio de todo eso, no nos sorprendamos ni claudiquemos en el mensaje. ¡Señor, fortalécenos!


Danilo Sorti